Templo de estilo neogótico que ocupa un área de 1.680m² y con una altura total de 47.65 m, construido en piedra labrada a mano extraída de una cantera de Serranías (vereda) entre 1918 y 1949, en varias etapas de construcción. Planos
1985: Por Decreto presidencial N 1132 bajo el gobierno de Belisario Betancur, Jardín por su Templo y su Parque es declarado Monumento Nacional
2016/06/03 fue elevada al rango de basílica menor por Juan Pablo II
LUNES, MIÉRCOLES, JUEVES Y VIERNES: 5:30 a.m. 6:15 a.m. 7:00 a.m. 6:30 p.m.
MARTES: Igual al anterior + 2:00 p.m.
SÁBADO: 5:30 a.m. 6:15 a.m. 7:00 a.m. 4:00 p.m. 6:30 p.m.
DOMINGO: 5:00 a.m. 7:00 a.m. 8:30 a.m. 10:00 a.m. 11:00 a.m. 12:00 m. 4:00 p.m. 6:30 p.m.
Por: Centro de Historia Marco A. Jaramillo
A finales del año 1927 ya estaban construidos los muros, hasta la altura de las columnas; entonces se empezó a construir sobre los capiteles los arcos ojivales. Ya para el año 1928 pidió a Hamburgo (Alemania) tres campanas para el templo; pasados algunos meses las enviaron, pero como en ese tiempo solo llegaba la carretera hasta Andes, allí se las descargaron en la plaza. Las dos campanas menores pesaban treinta y cinco arrobas cada una, y la mayor sesenta.
En aquellos tiempos vivía en Jardín un señor a quien llamaban "chocoano", este señor tenía una recua de mulas de carga; con este señor contó el padre Barrera, para que con [1]yuntas de mulas en [2]turega le llevaran las campanas menores al Jardín. Este señor aparejó cinco yuntas de sus mejores mulas, les alzó una de las campanas a la primera yunta, y dispuso otras cuatro yuntas a distancia de tres y cuatro cuadras, para relevar a la yunta cargada.
Llevada la primera campana volvió por la segunda, pero este viaje debido a lo malo del camino, se le despeñó la yunta, y fue a parar a una Cañada donde quedaron las mulas muertas junto a la campana que llevaban. El padre Barrera ante este fracaso hizo un convite, y con cables de acero y poleas diferenciales logró subir al camino la campana y otras yuntas la llevaron a la población.
[1] Pareja de bueyes o mulas que, uncidos con el yugo, sirven en la labor del campo o para tirar de carros.
[2] Era el medio por el que los arrieros transportaban cargas pesadas y estaba conformada por dos mulas y una estructura resistente.
La campana mayor, como pesa sesenta arrobas no podía llevarse en mulas, así que tuvo que permanecer en Andes durante algunos días.
Como Monseñor Efrén Montoya párroco de Andes estaba construyendo en ese mismo tiempo, un templo de adobes de barro, y estaba muy adelantado, al ver esa campana tan grande y pesada allí en la plaza, dijeron que esa campana tendría que ser colocada en la torre de la iglesia de Andes, porque los habitantes de Jardín no la iban a poder llevar debido a que en el Jardín no tenía carretera, el camino era de herradura muy malo y estrecho con subidas y bajadas, y a una distancia de tres leguas.
El padre Barrera supo lo que opinaban en Andes al respecto a la campana; se conversó con los feligreses y una noche a las 9:00 PM reunió doscientos (200) hombres en la plaza del Jardín; estaban provistos de dos varas delgadas pero de madera muy resistente que medían cada uno ocho metros de longitud; tenían además cuatro listones livianos de tres varas de longitud cada uno; unieron los dos palos largos con barrotes a manera de escalera, se echaron todo eso al hombro y salieron para Andes a traer las campanas. Era la una de la mañana cuando llegaron a la plaza de Andes, por ninguna parte se veía un alma viviente a esa hora.
Descargaron la barbacoa junto a la campana; todos los que pudieron se acercaron como hormigas alrededor de una cucaracha muerta y aunque con dificultad lograron montarla sobre la barbacoa, y la ataron fuertemente con lazos y sogas.
Como el peso de las sesenta arrobas de la campana se recargaría sobre todo el centro del andamio, resultaba que a los que les correspondía ese lugar, se le recargaría demasiado el peso y no podrían resistir; para salvar este obstáculo y hacer que el peso se ejerciera por igual en todo el andamio, utilizaron los cuatro listones que habían llevado, haciendo que sus cuatro puntas se ajustaran fuertemente al vértice de la campana, y las puntas opuestas fueran ancladas en los palos del andamio formando así diagonal, e hiciera que el peso tan se recargara por igual en todo el andamio.
El vértice de la campana vino a ejercer en el conjunto el oficio que hace la pieza clave en el vértice de un arco de mampostería, y hace que el arco recargue su peso en esa clave. Esto fue lo que hizo el vértice de la campana, servir de clave con los listones para equilibrar el peso en el andamio y hacer que las que los cargueros tuvieran que soportar un peso igual en cualquier punto que les correspondiera.
Listo ya todo, 20 hombres se colocaron; 10 a cada lado del andamio, a distancia de una vara cada uno y al golpe de tres esos 20 hombres en impulsos simultáneo alzaron el andamio sobre los hombros, y emprendieron caminos al Jardín. Eran las 2 de la mañana.
La Consigna dada por el padre Barrera fue que los 180 hombres restantes se distribuyeran a lo largo del camino en grupos de a 20, cada dos cuadras de distancia, y así, cuando los que alzaron las campanas caminaba con dos cuadras, allíestuvieran los otros 20 hombres listos para levantarlos. Como el Padre lo dispuso asíse hizo, y los 20 hombres cargando andaban dos cuadras, allí eran relevados y asísiguieron, hasta que a las 5 de la mañana descargaron en el Jardín la campana de sesenta arrobas de peso.
Por el feliz acontecimiento el padre Barrera rezó un [3]Te Deum en acción de gracias al Corazón de Jesús y diò los agradecimientos a todos los que lo acompañaron. A instancias del padre Barrera los fieles elevaron constantes plegarias al cielo, pidiendo a Dios ayuda y buen éxito en los trabajos del templo; pero no se contentaron únicamente con oraciones, sino que algunos ricos hicieron obsequios de importancia como varias fincas que donaron, asegurándolas con escrituras.
[3]El Te Deum, que traducido del latín significa 'A ti, Dios', es considerado uno de los primeros himnos cristianos, que se entona principalmente en momentos de celebración, sobre todo cuando de dar gracias a Dios se trata.
Fuente: Palacio Vélez, Antonio María (Pbro.) Crónicas por un Cura Paisa. Editorial Argemiro Salazar. Medellín. (1978).
Por ultimo, también es importante recordar y plasmar el acontecimiento histórico que, si vivió el 31 de julio del año 2023 en el municipio de Jardín, el cual consistió en la retirada la campana de la Basílica Menor de la Inmaculada Concepción en el Municipio de Jardín, conocida como "San Miguel". Esta acción se llevó a cabo debido a que la campana había completado su ciclo de servicio, superando los 100 años de uso. A pesar de haber sido sometida a reparaciones previas, estas resultaron infructuosas.
Estas campanas fueron importadas desde Hamburgo en el año 1922, según se registra en la inscripción de una de las campanas. Fueron encargadas por la administración parroquial bajo la dirección del Padre Barrera, quien supervisó la construcción de la iglesia que hoy ostenta el título de Basílica Menor de la Inmaculada Concepción.
Otra campana, denominada "Santa Teresita", tuvo el honor de ser donada por don Francisco Velásquez, tal como se evidencia en la inscripción presente en la campana misma. Esta campana aún se encuentra en buen estado y continúa cumpliendo su función útil en la actualidad.